Pagas con el dinero de mañana
La tesorería se cubre estirando plazos con proveedores, adelantando facturas o encadenando pólizas. La actividad funciona; la caja no.
Derecho concursal · Empresas y autónomos
Casi todos los casos que llegan tarde a mi despacho tenían solución seis meses antes. La ley concursal ofrece hoy más salidas que nunca —preconcurso, planes de reestructuración, venta de unidad productiva— pero todas tienen algo en común: se abren pronto y se cierran solas.
Presencial u online · Madrid y Gran Canaria
01 — Diagnóstico
Ninguna es el final. Todas son el principio de algo que, tratado a tiempo, se gestiona; y desatendido, se lleva por delante a la empresa y al patrimonio de quien la levantó.
La tesorería se cubre estirando plazos con proveedores, adelantando facturas o encadenando pólizas. La actividad funciona; la caja no.
Aplazamientos que se renegocian una y otra vez. Es la deuda que más rápido escala hacia embargos y derivaciones de responsabilidad.
Tu casa y tus ahorros responden de una deuda de la sociedad. Este es el punto donde el problema deja de ser sólo de la empresa.
Monitorios, embargos de cuentas, resoluciones de contratos. Cada frente abierto resta margen de negociación en el siguiente.
Causa legal de disolución. Si el administrador no actúa en plazo, puede acabar respondiendo personalmente de las deudas sociales posteriores. Es uno de los focos donde más se cae —y de los más fáciles de evitar si se ve venir.
La actividad genera margen; la estructura financiera se lo come. Este es exactamente el escenario para el que se diseñaron los planes de reestructuración: salvar el negocio reordenando el pasivo, sin liquidar.
Cuando el concurso se solicita fuera de plazo o se agrava la insolvencia por el camino, el juez puede calificarlo como culpable. Y esa calificación no la paga la sociedad: la paga el administrador, con su patrimonio y con inhabilitación. Media hora de diagnóstico ahora vale más que cualquier defensa después.
02 — Qué hago por ti
Una sociedad y un autónomo se parecen en el problema y en casi nada más. La sociedad tiene personalidad jurídica propia; el autónomo responde con todo lo suyo. Eso lo cambia todo.
Desde la primera tensión de tesorería hasta la liquidación ordenada, pasando por todas las salidas intermedias que la ley abrió en 2022.
El autónomo responde con su patrimonio presente y futuro. La buena noticia es que la Ley de la Segunda Oportunidad está pensada exactamente para esto.
He estado en la administración concursal. Sé exactamente qué mira el juzgado y en qué orden.María Isabel Miranda · Miranda Santiago Legal Group
03 — Cómo trabajamos
Sin sorpresas y sin humo. En cada fase sabes qué se está haciendo, qué se decide y qué está en juego.
Balances, tesorería, deuda por acreedor, garantías y avales. Salimos de esa sesión con una respuesta clara a tres preguntas: qué margen hay, cuánto tiempo queda y qué expone personalmente al administrador.
Aquí se decide casi todo. Cada camino tiene un precio, un plazo y una consecuencia distinta sobre el negocio y sobre ti.
Redacción y presentación, negociación con acreedores, banca y administraciones públicas, y defensa en juzgado. Con un principio que no negocio: la documentación se prepara pensando en la sección de calificación desde el primer día, no cuando llega.
Si la empresa continúa, la acompañamos en la nueva estructura. Si no continúa, trabajamos la exoneración de quien respondía personalmente para que el cierre no se convierta en una condena de por vida. Ese «después» es, muchas veces, la parte que más importa.
04 — Por qué este despacho
Más de 500 procedimientos concursales: defendiendo al deudor y ejerciendo también la administración concursal. Es una ventaja poco romántica pero muy práctica —sé qué mira el juzgado, qué documenta el administrador y dónde se rompe un caso antes de que se rompa.
Antes de dedicarme a esto fui cinco años área manager jurídico y de real estate de la principal empresa de retail de Canarias. Sé leer una cuenta de resultados y sé qué significa una firma para el que la firma.
Y Máster en International Business.
Prevención de Blanqueo de Capitales y Financiación del Terrorismo.
Cuando el acuerdo es mejor negocio que el pleito.
Second Chance Law. Y VIII Premios Nacionales De Ley.
05 — Dónde me muevo con soltura
No hace falta que tu sector esté en la lista. Ayuda que esté, porque significa que ya conozco sus contratos, sus márgenes y sus vicios.
06 — Dudas frecuentes
Respuestas generales. La tuya depende de tus números, y para eso está el diagnóstico.
Solicitar diagnósticoNo necesariamente, y esa es una de las ideas más caras que circulan. El concurso puede tramitarse con continuidad de actividad, y existe la venta de la unidad productiva: el negocio se transmite y sigue funcionando —con sus trabajadores y sus contratos— aunque la sociedad original se liquide.
Además, desde la reforma de 2022, los planes de reestructuración permiten reordenar la deuda sin llegar al concurso. La empresa sigue operando; lo que cambia es el pasivo.
Como regla general, en una sociedad de capital no. Hay tres excepciones importantes que en la práctica son la mayoría de los casos:
Las tres se anticipan. Ninguna se improvisa el día de la vista.
Es la comunicación al juzgado de que has abierto negociaciones con tus acreedores. A partir de ahí obtienes un período de protección frente a ejecuciones —en términos generales, tres meses prorrogables según el caso— para cerrar un acuerdo o preparar un plan de reestructuración sin que te embarguen mientras tanto.
Es la herramienta más infrautilizada y probablemente la más útil. Su único requisito real es llegar a tiempo.
Va especialmente contigo. El autónomo responde de las deudas de su actividad con todo su patrimonio presente y futuro, así que el problema no se queda en el negocio.
La vía es la Ley de la Segunda Oportunidad, que en tu caso permite incluso la exoneración con continuidad de actividad: cancelar la deuda sin liquidar tus bienes y seguir trabajando. Puedes comprobar en treinta segundos si cumples los requisitos con el test de viabilidad.
Con matices. En el marco de la insolvencia hay margen para aplazamientos y para el tratamiento del crédito público dentro del procedimiento, y en el caso de las personas físicas la ley permite exonerar hasta 10.000 € con Hacienda y 10.000 € con la Seguridad Social, además de otros organismos.
Lo que no admite margen es el tiempo: la deuda pública es la que antes deriva en embargos y en responsabilidad del administrador.
Antes de lo que estás pensando. La señal más fiable no es el impago: es el momento en que empiezas a decidir a quién pagas este mes. Ahí todavía existen todas las salidas.
Cuando llegan los embargos, muchas de esas puertas ya se han cerrado solas y el trabajo pasa de salvar la empresa a limitar el daño.
Sí. Tengo despacho en Madrid (Velázquez 27) y en Gran Canaria (Maspalomas y Telde), y trabajo procedimientos en toda España. Buena parte del expediente concursal es documental y telemático, así que la distancia rara vez es un obstáculo real.
Depende de la vía, del tamaño del pasivo y del número de acreedores: no es lo mismo un preconcurso con cuatro entidades que un concurso con cien acreedores y trabajadores.
Lo que sí es fijo es cómo lo hago: presupuesto cerrado por escrito antes de empezar, con el alcance detallado. Ningún cliente mío se ha enterado del coste a mitad del procedimiento.
Diagnóstico confidencial
Una sesión para poner los números encima de la mesa y saber, con nombre y apellidos, qué salidas tienes y cuánto tiempo te queda para tomarlas. Presencial en Madrid o Gran Canaria, o por videollamada.
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