Cuando una persona llega a mi despacho ahogada por las deudas, a menudo lo hace con miedo y vergüenza por haberlo perdido todo. Me dicen: «Isabel, es que ya no tengo nada. No tengo casa, no tengo coche, no tengo ahorros… ¿Aun así puedo pedir la ley?».
Mi respuesta siempre les sorprende y les alivia a partes iguales: «No solo puedes, es que, procesalmente, es la situación ideal».
Hoy quiero explicarte por qué no tener bienes, lejos de ser un impedimento, simplifica muchísimo el procedimiento y te coloca en la vía más rápida hacia la exoneración.
¿Qué es el «Concurso Sin Masa»?
En términos jurídicos, cuando un deudor es insolvente y carece de patrimonio relevante (bienes inmuebles, vehículos de valor, inversiones), nos encontramos ante lo que la Ley Concursal denomina Concurso Sin Masa.
Básicamente, significa que no hay bienes que liquidar. La «masa activa» (lo que tienes) es insuficiente para pagar siquiera los gastos del procedimiento.
Aunque suene técnico, para ti es una excelente noticia. Al no haber nada que vender, nos saltamos la parte más lenta, costosa y dolorosa del proceso: la fase de liquidación.
Las 3 ventajas de no tener patrimonio en este proceso
Si tu situación es esta, te beneficias de un procedimiento mucho más ágil. Estas son las razones:
1. Velocidad de vértigo ????
En un concurso ordinario, hay que tasar los bienes, subastarlos, venderlos y repartir el dinero entre los acreedores. Eso lleva meses, a veces años. En un Concurso Sin Masa, al no haber nada que vender, el juez puede declarar el concurso y, si los acreedores no solicitan lo contrario (que rara vez lo hacen si ven que no hay nada), pasamos directamente a la solicitud de exoneración. Los plazos se reducen drásticamente.
2. Sin Administrador Concursal (generalmente) ????⚖️
En la mayoría de estos casos, no es necesario nombrar a un Administrador Concursal. Esto simplifica la gestión: somos tú, yo (tu abogada) y el Juzgado. Menos intermediarios significa menos burocracia y una comunicación más directa.
3. Máxima Sencillez ????
Es el procedimiento más limpio. Se acredita la insolvencia, se demuestra que no hay bienes ocultos y se solicita el perdón de la deuda. Sin subastas, sin planes de pagos a 5 años y sin complicaciones.
No tener nada hoy para tenerlo todo mañana
Sé que vivir sin propiedades puede generar inseguridad, pero quiero que cambies la perspectiva. En este momento de tu vida, viajar ligero de equipaje es tu mayor ventaja.
Si cumples los requisitos de buena fe (que explico detalladamente en mi web), la exoneración puede llegar en un periodo de tiempo muy corto.
Esto significa que podrás volver a empezar antes que nadie. Una vez tengas el Auto de Exoneración en la mano:
- Desaparecen tus deudas.
- Sales de los ficheros de morosidad.
- Y entonces sí, podrás volver a comprar una casa, un coche o lo que necesites, sabiendo que nadie te lo va a embargar.