1 Millón de Euros Exonerados: Gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad

En el mundo de la Ley de la Segunda Oportunidad, a veces nos enfrentamos a cifras que marean. Deudas que parecen sentencias de cadena perpetua. Pero hoy, con la sentencia en la mano, puedo decir alto y claro que no existen deudas imposibles si el camino legal es el correcto.

Quiero compartir contigo uno de los casos más gratificantes de mi carrera reciente: he conseguido el perdón judicial de 1.000.000 de euros para dos hermanos.

Su historia es la historia de tantos empresarios de la construcción en España, víctimas de la feroz crisis inmobiliaria de 2008, que han vivido más de una década en la sombra financiera.

El precio de la responsabilidad: La trampa del «Aval Personal»

Estos dos hermanos eran promotores inmobiliarios. Gente trabajadora que levantaba viviendas. Cuando estalló la burbuja en 2008, se encontraron con obras a medio hacer y líneas de crédito cortadas.

Lejos de salir corriendo, tomaron una decisión valiente y responsable: avalar personalmente los préstamos de su empresa. Pusieron su patrimonio personal y su firma como garantía para poder terminar las obras y entregar las viviendas a las familias que las habían comprado.

Cumplieron con su deber moral de entregar las casas, pero el precio que pagaron fue devastador. Cuando su empresa finalmente no pudo soportar la crisis, el banco ejecutó esos avales. La deuda de la empresa se convirtió en su deuda personal.

La «Muerte Civil» del empresario honesto

Durante años, estos hermanos han vivido lo que llamamos «muerte civil».

  • Embargos constantes.
  • Imposibilidad de tener nada a su nombre.
  • Bloqueo total para volver a emprender o trabajar legalmente.

Es una losa injusta. El sistema castigó su intento de salvar la empresa condenándolos al ostracismo financiero de por vida. Hasta hoy.

La Segunda Oportunidad: Un mecanismo real de liberación

Analizamos su caso y vimos claro que eran el perfil perfecto de deudor de buena fe. No hubo alzamiento de bienes, no hubo fraude; hubo un riesgo empresarial que salió mal y una asunción de responsabilidades excesiva.

Solicitamos para ambos la Ley de la Segunda Oportunidad y el resultado ha sido el éxito total: Exoneración del 100% de la deuda.

Ese millón de euros ha dejado de existir legalmente. Ya no hay reclamaciones. Ya no hay embargos. Estos dos hermanos, después de más de 15 años de calvario, vuelven a ser ciudadanos libres. Pueden volver a tener una cuenta bancaria, pueden volver a tener una tarjeta y, si quieren, pueden volver a crear riqueza para la sociedad.

Un fracaso económico no define tu futuro

Cuento este caso porque sé que hay muchos antiguos empresarios ahí fuera que siguen escondidos, pensando que su deuda es tan grande que no tiene solución.

Quiero que sepas algo: El importe de la deuda no importa; lo que importa es la insolvencia y la buena fe. Da igual si debes 20.000€ o 1.000.000€. Si hiciste las cosas bien y la economía te falló, la ley te ampara.

Una mala etapa económica, incluso una crisis mundial como la de 2008, no tiene derecho a definir el resto de tu vida.

Si fuiste avalista, si tu empresa cayó y te arrastró con ella, contáctame. Existen soluciones legales para limpiar el pasado y recuperar el futuro. Hoy, dos hermanos duermen tranquilos por primera vez en años. Tú puedes ser el siguiente.

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