A veces pensamos que la Ley de la Segunda Oportunidad es solo para grandes empresarios que han quebrado con deudas millonarias. Nada más lejos de la realidad. La inmensa mayoría de los casos que gestionamos en el despacho son de personas trabajadoras, familias normales que, poco a poco, se han visto atrapadas en una situación de sobreendeudamiento.
Hoy celebramos una nueva victoria: la exoneración de 32.000 euros. Una cifra que, aunque parezca pequeña comparada con otras, era una montaña inescalable para nuestro cliente.
La trampa silenciosa: Cuando el sueldo no cubre los gastos
El perfil de este caso es el más habitual en España. No hubo una gran catástrofe, ni una inversión arriesgada. Simplemente, la vida se encareció y los ingresos se mantuvieron iguales.
Nuestro cliente acumuló esta deuda de 32.000€ a través de lo que llamamos «deuda cotidiana»:
- Un préstamo para el vehículo.
- Tarjetas de crédito para cubrir imprevistos (dentista, reparaciones, vuelta al cole).
- Algún microcrédito para tapar los huecos de las tarjetas.
Llega un punto en el que, aunque tengas nómina y trabajes cada día, no llegas a fin de mes. El salario entra en la cuenta y desaparece automáticamente pagando cuotas e intereses, dejando cero margen para vivir. Esto es lo que técnicamente definimos como insolvencia.
¿Qué es el sobreendeudamiento?
El sobreendeudamiento no es «gastar más de lo que tienes» por capricho. Es una situación financiera en la que los ingresos de una persona no son suficientes para hacer frente a las deudas contraídas y, al mismo tiempo, cubrir las necesidades básicas de vida (alimentación, vivienda, suministros).
Cuando te encuentras en este escenario, intentar pagar una cuota pidiendo otro préstamo es el error que termina de hundir la economía doméstica.
La Solución Legal: Un respiro definitivo
Nuestro cliente llegó al despacho ahogado. Sentía que trabajaba únicamente para los bancos. Tras analizar su situación, confirmamos que cumplía con los requisitos de la Ley de la Segunda Oportunidad:
- Insolvencia actual: No podía pagar sus deudas sin desatender sus necesidades vitales.
- Buena fe: No había ocultado bienes ni provocado su situación a propósito.
Iniciamos el procedimiento y el resultado ha sido la exoneración total. Esos 32.000 euros han desaparecido legalmente.
El impacto real de cancelar 32.000€
Puede que 32.000€ no suenen a mucho en el mundo empresarial, pero para una economía doméstica, eliminarlos significa:
- Recuperar el 100% de la nómina cada mes.
- Poder volver a ahorrar.
- Dormir tranquilo sin llamadas de recobro.
- Salir de los ficheros de morosidad (ASNEF).
Si te ves ahogado, hay salida
Este caso es la prueba de que no hace falta deber millones para pedir ayuda. Si sientes que el agua te llega al cuello, si haces malabarismos cada mes para que no devuelvan los recibos, no tienes por qué seguir así.
La Ley está diseñada para ti, para el ciudadano de a pie que necesita un mecanismo de ajuste para volver a empezar.
Contáctanos. Juntos analizaremos tus cuentas y encontraremos la solución para que dejes de sobrevivir y empieces a vivir.