
Guía completa: Qué hacer si eres avalista y empiezan los problemas
Ser avalista no te convierte en imprudente ni en ingenuo, te convierte en alguien que firmó confiando, muchas veces por ayudar a un familiar o a un socio, sin que nadie le explicara con claridad qué estaba poniendo realmente en juego. El problema aparece cuando el deudor deja de pagar




